La labranza es la operación agrícola consistente en trazar surcos
más o menos profundos en la tierra con una herramienta de mano o con un arado. La acción de
labrar la tierra mediante un arado es referida como «arar».
El arado es una
herramienta de labranza utilizada en la agricultura para abrir surcos en la
tierra y remover el suelo antes de sembrar. Arar aumenta la porosidad, lo que
favorece el crecimiento de las plantas, aunque al remover el suelo se pierde
agua por evaporación y algo de suelo por erosión, y las eventuales lluvias
lavan los nutrientes y abonos que puedan haberse aplicado al suelo, generando
pérdidas.



